Está claro que un márgen de decepción va a existir para todos. Seguro que el juego va a tener pegas y nadie va a decir que es perfecto, si no que, al ser un título tan mediatizado e idolatrado, se va a mirar con lupa hasta la última mísera bajada de frames o el pequeño e insignificante popping.
Es curioso, a GTA siempre le ha valido ser políticamente incorrecto, divertido y ya está, pero los tiempos cambian. Ahora pedimos mucho más técnicamente, lo nunca visto en la saga. |