Análisis La Tierra Media: Sombras de Mordor (PS4)

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Lo mejor de cada casa para configurar uno de los “slepeers” del año
Por Antonio López 6 octubre, 2014

Los videojuegos basados en franquicias ajenas al sector no suelen ser del agrado de los usuarios, que ven como se aprovecha un nombre conocido con la única intención de sacar un producto que venda copias como churros, sin presentar calidad destacada en la mayoría de los casos. Por suerte, y de un tiempo a esta parte, la cuestión parece estar virando para alegría de los consumidores y La Tierra Media: Sombras de Mordor se suma a la lista de notables juegos basados en propiedades intelectuales propias de otros medios para convertirse en una de las sorpresas más agradables del año.

No es ninguna casualidad que la distribuidora detrás de toda esta producción sea la sección interactiva de Warner Bros. Hace unos años sorprendieron a propios y extraños con Batman: Arkham Asylum (con Rocksteady desarrollando), posiblemente el título de referencia a la hora de hablar de juegos basados en franquicias (Arkham City puede ser mejor, pero el original fue el encargado de abrir la veda). En esta ocasión, y con múltiples detalles fuertemente influenciados por la obra de Rocksteady, Monolith demuestra tener la habilidad necesaria como para ofrecer un sandbox de acción y toques RPG que a buen seguro será recordado como uno de los juegos más interesantes del primer año de vida de PS4 y Xbox One.

La historia arranca con Talion, un montaraz afincado en el puesto de defensa de la Puerta Negra, que presencia el cruel asesinato de su esposa e hijo a manos de las tropas de Sauron. El valiente guerrero sortea la muerte y se ve relacionado con un espectro del que se desconoce su identidad, con el que forja una alianza para llevar a cabo su venganza personal e intentar debilitar al ejército de Mordor.

Lamentablemente, la identidad del espectro ha sido desvelada en diversos vídeos promocionales del juego, a pesar de que al principio de la aventura no sabemos nada sobre él e, incluso, debemos completar una serie de misiones para descubrir más sobre su pasado. Sea como fuere, en este texto hemos optado por no desvelar su nombre, por si llegáis vírgenes a La Tierra Media: Sombras de Mordor. Aunque a priori la historia resulta de lo más sencilla, se agradece el esfuero de Monolith por intentar aportar algo de profundidad a la narrativa dramática de la obra. Los acontecimiento tienen lugar entre los hechos expuestos en El Hobbit y El Señor de los Anillos, lo que propicia que ocasionalmente nos crucemos con viejos conocidos de la saga literaria de J.R.R. Tolkien.

Los más puristas del lugar pueden sentirse algo incómodos con las partes «sacadas de la manga» de la trama, pero todo ha sido tratado con seriedad y refuerza el universo de la Tierra Media aprovechando el despliegue visual y artístico ideado por Peter Jackson para sus películas. Puede que Talion no sea el mejor protagonista y peque de tener poco carisma, pero lo cierto es que su unión con el espectro termina por funcionar y encaja perfectamente en el mundo que propone Monolith, que ya tiene experiencia en esto de viajar hasta el universo de Tolkien, como demuestra su título Guardianes de la Tierra Media.

Para articular su propuesta, el estudio estadounidense bebe de forma descarada de otras producciones contemporáneas. De hecho, cuando se mostró el primer vídeo en movimiento del juego, surgieron acusaciones de plagio que aseguraban que el título copiaba las mecánicas jugables de Assassin’s Creed y, aunque su influencia es evidente, la verdadera musa de Sombras de Mordor no es otra más que la saga Batman: Arkham. Esta cuestión, que podría ser un problema y terminar por resultar en un producto clónico, se solventa de forma notable por Monolith, que consigue imprimir su sello y dar personalidad propia al título. ¿O es que acaso no se pueden tomar mecánicas que funcionan para llevarlas a tu terreno? La Tierra Media: Sombras de Mordor demuestra que todo es posible.

Entrando de lleno en lo que ofrece el título de Monolith descubrimos un total de 20 misiones que conforman la columna vertebral de la campaña. Llevar a cabo estos objetivos principales nos llevará una decena de horas, pero aprovechando la vertiente sandbox de la propuesta nos encontramos con un amplio número de actividades secundarias, objetivos extra, coleccionables y otras cuestiones que pueden mantenernos ocupados durante unas 20 ó 30 horas, dependiendo de cada usuario y del ritmo al que avancéis en la trama. Nadie dijo que Mordor fuera un lugar aburrido.

De esta forma, además de resolver el misterio en torno a la relación de Talion y el espectro y llevar a cabo la venganza contra las horas de Sauron, podremos forjar la leyenda de nuestras armas cumpliendo una serie de requisitos. Así disfrutamos de misiones extra en las que debemos usar la espada, el arco o la daga para atemorizar a los enemigos. También podremos salvar a los humanos esclavizados en Mordor, lo que nos dará acceso a misiones de liberación que nos reportarán un buen número de monedas y de puntos de experiencia. Además, podemos dar caza a los caudillos de Sauron, provocar peleas entre clanes de orcos, asaltar fortalezas y otros menesteres que explicaremos más adelante, en la sección del Sistema Némesis. Los coleccionables repartidos por todo el escenario, junto con desafíos de caza y recolección de hierbas (que nos curan la salud) terminan de conjugar el abanico de opciones jugables presentes en La Tierra Media: Sombras de Mordor.

Teniendo claro lo que ofrece en cuanto a contenido La Tierra Media: Sombras de Mordor, conviene hablar del sistema de combate, en el que tiene tanta importancia el siglo como el enfrentamiento directo con los enemigos. Como ya hemos destacado anteriormente, la franquicia Batman: Arkham se deja notar en diversos aspectos del juego, siendo su sistema de combate muy similar. Cuando nos veamos envueltos en una pelea directa con los orcos podremos realizar contraataques si pulsamos un botón concreto a tiempo, así como podremos realizar combos que darán poder a nuestra arma y nos permitirán realizar brutales ejecuciones.

Al ganar puntos de habilidad iremos mejorando las características y movimientos de Talion, lo que nos permitirá recortar el tiempo de carga de las ejecuciones, montarnos en las diversas bestias que pueblan Mordor o tomar el control mental de nuestros enemigos. No obstante, el ataque que más nos ha gustado permite al montaraz reventar, literalmente, la cabeza de un enemigo, haciendo que el resto salgan corriendo aterrorizados. Todas estas escenas ofrecen un alto grado de violencia, dejando a la altura del betún los momentos más salvajes de las películas y representando acertadamente la violencia fantástica de los libros.

En lo que respecta al sigilo, también se nota la influencia de la saga Batman: Arkham. Al acercarnos sin ser descubiertos a los enemigos podremos acabar con ellos de un solo golpe y desde diversas posiciones: desde atrás, por arriba, colgados en una cornisa, a distancia… Aquí juega un papel muy importante el arco, que nos permite deshacernos de muchos enemigos gracias al efecto de ralentización momentáneo del que hace gala. El arco también nos dará una ventaja considerable en los combates multitudinarios. Sobre éstos, ojo con llamar la atención de medio Mordor, porque podríamos terminar luchando contra decenas de enemigos y salir con vida de ese brete no resulta sencillo.

Para hacerlo todo más interesante, Sombras de Mordor presenta un sistema de habilidades y runas que permiten mejorar las estadísticas de Talion y convertirlo en un peligro aún mayor. Según avancemos en la trama iremos desbloqueando una serie de mejoras, algo en lo que también influye la caza y muerte de los capitanes y caudillos orcos. Gracias a nuestras acciones iremos ganando experiencia que nos reportará más habilidades y movimientos certeros. También podremos conseguir mejoras gastando el dinero que conseguiremos al realizar determinadas acciones (ganando así más vida, espacios para runas o capacidad de disparo con el arco). Las runas, por su parte, añaden a nuestras armas diversas estadísticas, como una mayor probabilidad de golpe crítico o la recuperación de salud al realizar un determinado movimiento. Para conseguirlas tenemos que eliminar a los altos rangos del ejército del señor oscuro Sauron.

Y llegamos al que, posiblemente, sea el aspecto más interesante de Sombras de Mordor. Monolith ha desarrollado un organigrama dinámico y cambiante del ejército orco o, como ellos lo denominan, Sistema Némesis. Esta cuestión representa a los orcos como un enemigo organizado, donde encontramos capitanes de medio pelo, soldados de élite y caudillos, encargados estos últimos de comandar las huestes oscuras. Todos los altos cargos del ejército poseen sus virtudes y debilidades, cuestión que nos permite conocer mejor al rival antes de atacarlo. Para obtener esta información podremos interrogar a otros orcos o conseguir documentos esparcidos por el escenario.

Nuestro objetivos será el de causar pavor entre los contrarios y nada mejor para conseguirlo que decapitar a unos cuantos caudillos. Evidentemente, llegar hasta ellos no será una tarea fácil. Para empezar, la mayoría de caudillos cuentan con varios guardaespaldas, así como con una legión de acólitos que no dudarán en defender a su amo cuando esté en peligro. Antes de atacar a los caudillos es conveniente eliminar a los guardaespaldas y estudiar con detenimiento nuestra estrategia. Se puede ir a lo loco, pero en la mayoría de los casos nos veremos envueltos en combates multitudinarios donde la muerte es casi segura. Aprovechar las debilidades del enemigos resulta fundamental. Para ello, además de investigar sus estadísticas antes de atacar, podemos aprovechar las luchas de poder entre clanes o los diversos eventos que se suceden por Mordor para provocar que los orcos se peleen entre sí.

En ocasiones nos encontraremos con capitanes y orcos de renombre. Si conseguimos dañar al monstruo lo suficiente podremos acabar con su vida, aunque también existe la posibilidad de que salga huyendo o de que nos venza él a nosotros. Suceda lo que suceda, cuando volvamos a cruzarnos con ese orco recordará nuestra pelea previa y se producirá un combate aún más intenso. El Sistema Némesis resulta ser todo un acierto y dota al juego de una personalidad única. Los enemigos adquieren mucha importancia y suponen un reto para el jugador en algunos casos, lo que resulta de agradecer.

Cuando hayamos causado el daño suficiente a los caudillos del ejército orco, llamaremos la atención de los generales de Sauron, cuestión necesaria para vengar la muerte de la familia de Talion. De esta forma, el Sistema Némesis se antoja imprescindible para poder resolver la campaña principal del juego y en parte indispensable del desarrollo del mismo. La Tierra Media: Sombras de Mordor toma prestadas muchas ideas de Batman: Arkham o Assassin’s Creed, pero sabe introducir su propia característica única que, posiblemente, veamos en algunos juegos a partir de ahora.

En lo que respecta al apartado gráfico, La Tierra Media: Sombras de Mordor cumple su papel y alcanza el notable en las consolas de la actual generación. Aunque no nos encontramos ante el título más potente de PlayStation 4, la propuesta se mantiene estable en 1080p y 30 FPS. Salvo ligeros fallos puntuales y escasos, todo se mueve de forma fluida. Los escenarios están perfectamente representados, así como la vegetación y las diferentes climatologías, con mención especial para la lluvia. Cuando pasamos al plano espectral cambia la estética de la propuesta, permitiendo ver de forma más sencilla a los enemigos, aunque perdiendo visión del entorno. Gracias a esta visión podremos recolectar algunos coleccionables y activar las torres diseminadas por el mapa (que nos dan acceso al viaje rápido).

Como ya hemos destacado, Talion no goza del suficiente carisma como para convertirse en un buen protagonista, pero la cosa se nos olvida cuando vemos los diseños de los orcos. Monolith ha cuidado hasta el último detalle para ofrecer unos enemigos muy variados, que alcanzan su máxima expresión en los capitanes y caudillos. Resulta de lo más llamativo que sean los enemigos del título los que mejor lucen de todos, logrando trasladarnos a la Tierra Media a través de su imponente presencia. El resto de personajes cumplen su función, pero no consiguen ser tan llamativos y atractivos (visualmente, porque son feos de narices) como los enemigos a los que masacramos a lo largo y ancho de Mordor. También hacen acto de presencia diversas criaturas que podremos usar como monturas, en general bastante genéricas y poco inspiradas al lado de los orcos.

Es evidente que Sombras de Mordor ha sido desarrollado para demasiadas plataformas, algo que bien podría explicar las dimensiones de sus escenarios. Recorrer los mapas no requerirá mucho tiempo, algo que posiblemente cambie en una supuesta e hipotética segunda entrega que solo se desarrolle para las consolas actuales. Sea como fuere, el juego de Monolith luce bien en pantalla y saca provecho de las fantásticas criaturas enemigas para crear algunos de los orcos más espectaculares vistos hasta el momento. Si los monstruos que vistos en las películas os llaman la atención, esperar a ver a orcos repletos de cicatrices, con bocas llenas de dientes afilados y motivos decorativos que van desde cabezas humanas clavadas en el casco hasta espadas llameantes capaces de causar verdaderos estragos.

El apartado sonoro si convence a todos los niveles, con una banda sonora épica en los momentos requeridos y con toques más intimistas cuando la situación se pone dramática. La Tierra Media: Sombras de Mordor llega a España completamente localizado al español, con un trabajo de doblaje notable y muy profesional. En lo que respecta a la biblioteca de sonidos, Monolith realiza una labor sobresaliente que nos volverá completamente locos con un buen sistema de audio.

La Tierra Media: Sombras de Mordor hará las delicias de todos aquellos que anden buscando una propuesta con contenido, buen aspecto y mucha acción. Las ya mencionadas influencias de Batman: Arkham y Assassin’s Creed no hacen más que redondear una aventura que es, desde ya, la mejor propuesta ambientada en la Tierra Media y en las novelas de Tolkien o las películas de Jackson. Aquellos que solo opten por completar las misiones principales quedarán decepcionados por la escasa duración del juego, pero los que vayan a por el 100% necesitarán de una veintena de horas (o más) casi con seguridad.

El título de Monolith no es lo más deslumbrante que hemos visto en PS4, pero al menos cumple su función y se descubre como una obra divertida y que bien puede llenar el hueco dejado por las inexistentes exclusivas de peso en las consolas actuales. Ligeros problemas en el control (en ocasiones, nos quedamos «atascados» por tropezarnos con una pared), el escaso carisma de Talion o las acusaciones de plagio quedan olvidadas cuando nos adentramos en Mordor, descubrimos el Sistema Némesis y optamos por completar todas las opciones, tanto principales como secundarias, que propone La Tierra Media. Sombras de Mordor. Posiblemente, la «sorpresa» del año.

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Jugabilidad: 8.5
Gráficos: 8.5
Sonido: 9.5
Satisfacción: 9

Análisis

La Tierra Media: Sombras de Mordor es una propuesta notable, con un protagonista poco carismático rodeado de enemigos realmente espectaculares en su diseño, con mucho contenido por completar y diversión garantizada. Y, lo más importante, a pesar de sus claras influencias, con estilo propio.