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Análisis GRID 2

Rápido, trepidante, adictivo... Emoción asegurada sobre cuatro ruedas

Publicado por: Fecha: El año pasado
Dentro del género de la conducción podemos encontrar una gran cantidad de vertientes que actúan en diferentes frentes, llenando en conjunto la necesidad de un amplio espectro de usuarios que en muchas ocasiones buscan sensaciones distintas. Este hecho se extrae un poco de la enorme variedad de subgéneros que pueblan las estanterías de nuestras tiendas, y que explotan la competición profesional que se produce en el plano real, la simulación más fiel basada en las físicas de la conducción y la imaginación más divertida y agresiva que se obtiene de los juegos anclados en la temática arcade.

Justo en este plano podemos descubrir un amplio abanico de sagas que han buscado de alguna u otra forma alejarse de la realidad para maximizar en todo momento una diversión de acceso rápido y constante, que fuera acompañada por un acabado gráfico más efectista que detallado, pero siempre con la espectacularidad por bandera. Hablamos, por ejemplo, de sagas como Burnout, con aquel Burnout 3: Takedown en el que corríamos a toda velocidad empotrando a nuestros rivales contra las protecciones al ritmo de la canción 'Lazy Generation'; de la saga Need for Speed, con sus múltiples versiones y su constante evolución, pero con una personalización que siempre ha estado presente como seña de identidad; pero también hablamos de TOCA Race Driver, o al menos de la última propuesta o cambio de dirección que experimentaba con GRID.



Aquel juego aparecido a principios de generación hacia una apuesta arriesgada por romper con todo lo que había sido la saga hasta el momento, desviándose de uno de esos comentados subgéneros para dar el salto hacia otro que entraba en conflicto directamente con los fans de la franquicia. La simulación más estricta se dejaba de lado para realizar una propuesta anclada en los cánones que acabamos de dibujar, y donde la jugabilidad se centraba en unos derrapes que lo eran absolutamente todo para abordar cada carrera y cada prueba. No sólo es que la forma de jugar premiara al que eligiera este tipo de maniobra para trazar alguna que otra curva, si no que los modos, las características de los coches e incluso los tipos de éstos, iban enfocadas a sacar el máximo partido a esta funcionalidad.

Además, el apartado gráfico destacaba también por tener un toque particular que aumentaba la espectacularidad de toda la propuesta, pero que sin embargo iba un paso más allá, y también despuntaba por unos modelados bien realizados, haciendo sólido el acabado en todo su conjunto. Y de todo lo que fue aquel título llegamos ahora a su segunda entrega -al menos en lo relativo a este cambio de la jugabilidad- denominada como GRID 2. Una propuesta que aterriza en los últimos estertores de la generación, y que se apoya en todo el recorrido de la industria ya realizado para ofrecer un juego que vuelve a recurrir en las prestaciones del arcade para ofrecer al jugador una nueva forma de entender las carreras de coches.

A la fama directo desde YouTube

Para contextualizar un poco la ambientación de las carreras y la competición, asumiremos el papel de un piloto amateur que intenta destacar por encima del resto de pilotos mientras compite en carreras de perfil bajo. Sin embargo, la fuente principal de su éxito radica justamente en la grabación de sus actuaciones y su posterior difusión por todo tipo de redes, en especial YouTube, o el sucedáneo correspondiente que aparece en el juego. La primera de nuestras actuaciones en GRID 2 será justamente la de correr en uno de los circuitos que ofrece la ciudad de Chicago -o al menos una de las múltiples rutas ambientadas en esta localización- para llamar la atención del público. Como es obvio, y aunque no quedemos primero, nuestro pilotaje llamará la atención de un magnate con dinero de sobra como para intentar crear su propia competición, y que contará con nosotros para llevar a cabo tan curioso objetivo.


Será en ese momento cuando aceptemos realizar una prueba en un el circuito de Indianápolis a modo de demostración de nuestras capacidades, para así convencerle de que podemos servirle en el marco de la competición que él intenta crear. Mientras esto se lleva a cabo y después de ser deslumbrado por nuestra vuelta al circuito, iremos directo a nuestro garaje desde el cual organizaremos los diferentes objetivos que se nos planteen. Y es que antes de adentrarnos en las World Series Racing, tendremos que superar diferentes retos, tanto de diferentes asociaciones como de eventos promocionales o retos de patrocinadores, que nos ofrecerán un coche de recompensa si conseguimos superar una marca determinada o logramos un objetivo en concreto.

Pero mientras tanto, en el garaje que se establece como base de operaciones, tendremos la posibilidad de llevar a cabo una serie de acciones enfocadas a personalizar los diferentes aspectos que pueda tener un coche, aunque entre ellos no están disponibles los ajustes relativos a la mecánica del mismo. Es cierto que, como decíamos antes, GRID 2 está enfocado totalmente a la conducción arcade y por encima de cualquier otra cosa prima la jugabilidad expuesta y la interacción sobre el trazado. Sin embargo, esto no hubiera entrado en conflicto con la disposición de una serie de opciones de ajustes del coche que dieran algo más de libertad para que el usuario pudiera adaptar el coche a su manera de conducir, siempre que tuviera los conocimientos necesarios para ello.

En cambio, lo que sí encontramos es un conjunto de opciones estéticas destinadas a adornar nuestro coche de la manera que nosotros deseemos, o al menos siempre que entre dentro de las posibilidades de las herramientas que el juego nos ofrece. Podremos escoger entre una gran cantidad de vinilos enmarcados en una estética determinada, eligiendo los colores que forman su composición; así como seleccionar el color base de coche o el tono de las llantas que este luzca. En este caso tampoco la personalización es abrumadora, ya que en todo momento los diseños estarán preestablecidos, pero al menos nos dará cierto margen para acabar conduciendo un vehículo más o menos acorde con la imagen que deseemos mostrar.


En este garaje, además de la posibilidad de conducción en diferentes campeonatos que narraremos más adelante, encontraremos la opción de personalizar a nuestro alter ego en lo relativo al nombre, al apellido y el apodo. Esta última característica hace que nuestro copiloto nos llame por este nombre durante la carrera, haciendo de esta comunicación algo más personal y relativo a nuestra elección. Además, dentro de este conjunto de opciones también podremos elegir la dificultad y el nivel de daños que estamos dispuestos a soportar en carrera. Una elección que permite adaptar la jugabilidad al usuario, pero que torna la experiencia en mediocre si se opta por obviar uno de los mejores aspectos jugables que tiene GRID 2, como son los desperfectos que exhibe el coche ante cada choque.

Comentarios:


81%
Gráficos
80%80%80%
8.00
Sonido
77.5%77.5%77.5%
7.75
Jugabilidad
85%85%85%
8.50
Satisfacción
82.5%82.5%82.5%
8.25

-
Nota media en metacritic.( Basado en 0 medios ).


73%
Nota de usuarios que han jugado a este juego.( Basado en 172 jugadores ).



 
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